21.9.17

La Mirada de Lluna abre local en Zaragoza

Hoy una amiga ha inaugurado una nueva empresa en la calle Colegiata de Bolea de Zaragoza: “La mirada de Lluna”, una asociación para la prevención, la detección y la atención de dificultades de todo tipo en la infancia, que da un salto profesional más intentando, intentando que sus servicios se conozcan más y mejor y poder trabajar con más familias con dificultades.

Sin duda nuestro más potente apoyo moral, por la ilusión de la nueva empresa, pero también por las necesidades de poder ayudar con profesionales a las familias que a veces tienen dudas, problemas que para ellos son siempre únicos, y acompañar a sus niños en su crecimiento.


Espacios del Valle del Ebro Reserva de la Biosfera

Muchísimos espacios y entornos naturales han pasado a ser Patrimonio de la Humanidad porque son un paisaje protegido como Reserva de la Biosfera previamente, pero con la adición de ser un paisaje humanizado o mitificado por el hombre.

O bien, porque son únicos mundialmente en cuanto a albergar determinadas especies como el delfín blanco de agua dulce, el hipopótamo pigmeo o el bisonte europeo.


1.- Bardenas Reales. Reserva de la Biosfera en Navarra, pero cabe recordar que las Bardenas Negras y parte de las que presentamos tienen acceso desde Sádaba, Ejea y Tauste. Valoramos poco el desierto por frecuente. Parte de la Cañada Real Roncalesa, los ansotanos y canalizos también pastaban por la bardena blanca aragonesa. Es reserva de la biosfera por su riqueza en avifauna esteparia desértica como la avutarda o el increíble galápago leproso. A escasos 100 kilómetros desde Zaragoza o Huesca.
Pensando en su fragilidad y presiones que reciben, el hayedo-santuario que alberga los últimos ejemplares del bisonte que se ha llevado a Lacuniacha, el bosque de Bialowieza en Polonia-Bielorrusia, ha sido noticia este verano por las talas de hayas centenarias autorizadas por el gobierno polaco.

Respecto de los ejemplos de espacio-Patrimonio de la Humanidad historiados, tenemos casos como las reservas masai-mara y el Monte Kenya, los Everglades de Florida y los cazadores de caimanes… Más cerca y comprensible para nosotros, los usos tradicionales de pastos, la geología y su relación con la declaración de la Reserva Ordesa-Viñamala como Patrimonio de la Humanidad Ordesa-Monte Perdido. Que no coincide en superficie ni ámbito de actuación.
2.- Reserva de la Humanidad Terres de l’Ebre, compuesta por el Delta del Ebro, con el del Po, Nilo y Ródano únicos en el Mediterráneo, y el Parque Natural dels Ports, vecino nuevamente a Aragón por colindancia con el Matarranya. A todo el conjunto els Ports de Beseit se le llama. Patrimonio por avifauna y por ser un santuario de capra hispánica.
Esta semana tendrán lugar en Biescas unas jornadas sobre los espacios españoles reserva de la biosfera, que constituyen una Red Mundial de lugares naturales que en ocasiones no son ni Patrimonio de la Humanidad ni Parque Nacional. Es una red más extensa y profusa reconocida por la Unesco y cuya particularidad fue que generó el concepto desarrollo sostenible de nuestras entretelas.
Ordesa-Viñamala. Aragón merece alguna otra Reserva de la Biosfera. Estoy pensando en el Moncayo o el paisaje rodeno en Albarracín. El pastoreo en puerto para el mantenimiento de pastos alpinos como factor singular de protección. Y un regalo, la flor de nieu.
Lo mencionamos porque el Medio Ambiente como competencia ha sido integrado de forma menor en el Departamento de Agricultura en Aragón, con el aumento de superficie de los regadíos y el agua como mantra insostenible.

Hasta el día 22, quienes podáis, tenéis una oportunidad única de gozar en un ambiente tranquilo de excelentes conferenciantes en el espacio Pablo Neruda de Biescas y de recorrer con ellos los proyectos de sostenibilidad llevados a cabo en Tena-valle del Ara. Entre ellos, el inmenso geógrafo castellano, no confundirse con la homonimia, y también excelente escritor Eduardo Martínez de Pisón. Muy marcado por Rodríguez de la Fuente.
Hoy viajaremos no solo por Aragón sino por todo el territorio de nuestro Padre Ebro y sus lugares-reserva.

Luis Iribarren, 18/09/2017

20.9.17

El problema del alcohol y nuestros jóvenes

Me gusta mi ciudad, mi Zaragoza, pero no lo que veo en algunos sitios. Y por sentirla mía, me duele el maltrato de esa ciudadanía que, con puntualidad metódica, todos los fines de semana la convierten en basurero.

 La habitual práctica del botellón, en muchos jóvenes, incluso menores, convierten las riberas del Ebro en auténticos estercoleros, incapaces de depositar los restos de sus juergas en los cercanos contenedores y papeleras. Y, junto a esta suciedad, parques, calles,  edificios, contenedores quemados y mobiliario urbano son pasto de pintadas y ejemplo de este incivismo que nos agobia. 

Pero siendo ese un problema que ocupa y preocupa en cuanto a salud pública e  imagen de ciudad, la economía también se resiente ya que la ciudad tiene que subsanar la limpieza y las reparaciones. Este es el daño que se ve. Pero el que no se ve, lo llevan por dentro los  jóvenes que hacen del alcohol su forma de vivir el ocio y, en algunos casos, acompañado por algún tipo de sustancia.
Con el consumo de alcohol en la juventud de 13 a 20 años, va a pasar como con el fumar en los años cincuenta del siglo pasado. Lo que se veía como algo "distinguido" y "moderno", se convirtió en cáncer de pulmón, (entre otros) para una buena parte de la población. 

Está ya más que comprobado que el alcohol en los jóvenes afecta al desarrollo neurológico ya que el cerebro no termina de madurar hasta los 22 ó 23 años. Pero además, el alcohol provoca obesidad y diabetes y les aumenta las probabilidades para ser alcohólicos en el futuro.

 Es por eso que el trabajo educativo en la propia familia es imprescindible. Dando ejemplo y una mayor comunicación, abordando eficazmente el peligro de ese consumo excesivo y sus grabes efectos físicos, psíquicos y sociales. 

La escuela, otro referente para nuestros jóvenes. Instaurando un sistema escolar de convivencia que posibilite acompañar el crecimiento educativo de nuestros jóvenes, promoviendo su desarrollo como sujetos de derechos y responsabilidades, es decir ciudadanos. Ambos pilares, el académico y familiar en una construcción cotidiana, cada uno con su responsabilidad y sin interferencias.

 Pero esa prevención no quita que se extreme la vigilancia para dar una respuesta a ese vandalismo que tanto mancha y afea mi ciudad.

Daniel Gallardo

17.9.17

Morir bien…, es huir del peligro de vivir mal

Siempre me apasionó la vida de Séneca, porque goza de todos los componentes que uno desea encontrar en los libros leídos y en aquellos soñados: pasión, traiciones, poder, amor, sabiduría, locura, odio y un final que de tan estoico es pura épica. Séneca rozó los cielos y acarició el infierno, pero los dos momentos eran igual de vitales y con la misma conciencia había que vivirlos, porque una vez que desaparece la infancia, la vida de cualquier forma es ya demasiado corta.

En algún momento de su vida escribió: “No tiene importancia morir más pronto o más tarde; tiene importancia el morir bien o mal, mas el morir bien es huir del peligro de vivir mal”. He querido llegar hasta estas palabras escritas por Séneca, porque considero que son la razón de la vida: “el morir bien es huir del peligro de vivir mal”.

Tantos y tantos siglos después de que Séneca expusiera este principio, sociedades avanzadas, cultas y libres como la nuestra todavía tienen reparos éticos, morales, culturales y espirituales en abordar un debate que existe sumergido y silenciado sobre la muerte y el morir, un debate que entre todos deberíamos encajar, porque a nadie se le puede exigir que siga viviendo cuando la vida se ha convertido en una carga imposible de soportar.

Yo, que discurro por ese tiempo que se establece entre la juventud y la vejez, me sigo preguntando la razón de por qué la jerarquía eclesiástica siempre se ha mantenido en contra de la eutanasia y ha hecho de ella un discurso ideológico y politizado, cuando el derecho a morir dignamente solo tiene que ver con la voluntad de no querer vivir mal. Sin embargo en nuestro país cuando se trata este asunto se impone la visceralidad a la racionalidad y parece necesario mantener al ser humano temeroso de su muerte y esclavo de la vida, para que todo siga dependiendo de la voluntad de un dios que es dios y solo dios.

No es progresista desear morir bien para dejar de vivir mal, solo es humano y una decisión individual, porque de la misma forma que anhelamos sociedades en las que nadie sea obligado a morir contra su voluntad, tampoco se puede obligar a alguien a vivir cuando su vida ya no le pertenece, cuando la enfermedad o el delirio han secuestrado su existencia.

Séneca decía: “Hemos navegado, Lucilio, durante la vida, y como en el mar, tierras y ciudades se retiran”. Hace unos cuantos años en el lateral izquierdo de una cama de hospital sujetaba la mano de un hombre que viajaba sin miedo y con decisión en dirección a la muerte. Los latidos se fueron distanciando y su gesto, de obsceno dolor, se fue pacificando y yo casi rezaba para que se fuera cuanto antes, porque deseaba dejar de verlo sufrir y porque lo que de su vida era bello estaba ya escrito. Querer que alguien muera cuando el dolor y el terror asola su gesto y sus minutos no nos hace malas personas, muy al contrario.

Y entre lágrimas asumimos el valor de mirar a la muerte frente a frente.

Ángela Labordeta - el diario.es